|
|
Ya comenzamos a entrenar!!
Martes: de 18.30 a 19.30 hs
Sábados: de 10.30 a 12.00 hs
Dónde? Crucero Gral. Belgrano 105 (esquina Av. Rivadavia )
Vení, inscribite y empezá a jugar!!
El Rugby Infantil y Juvenil es un deporte para todos porque no solo se ocupa del aspecto físico, sino también del valor del niño o joven como persona.
En este deporte conviven chicos altos, bajos, flacos, gordos, coordinados, no coordinados, con experiencia o sin ella. En el rugby no hay marginación. Sea cual fuere la contextura física de los chicos, todos son importantes y hay un puesto para cada uno de ellos, lo que permite en cada chico afianzar su autoestima.
Por eso, si tenés entre 6 y 19 años y querés practicar un deporte donde la amistad y la educación sean la base, te esperamos! |
Información para padres
|
RUGBY, UNA ESCUELA DE VIDA
"Un deporte vale como consecuencia de la educación que deja en quien la practica".
Francisco Ocampo
En una época marcadamente materialista como la que vivimos, no es fácil enseñar y difundir un deporte como el nuestro dentro del contexto de su espíritu y de sus tradiciones. Todo parece indicar dentro del ambiente deportivo determinado como el que nos rodea, que lo único realmente importante es ganar y para ello cualquier precio suele ser pagado.
El exitismo cada vez más, exalta al triunfador al mismo tiempo que disminuye sistemáticamente lo realizado por el perdedor.
Nadie que haya entendido correctamente el rugby, y el deporte en general, lo enseña o lo practica "para perder". Por el contrario si el juego consiste en tratar de marcar más tantos que el adversario, es muy sano luchar por hacerlo y esto es precisamente "tratar de ganar". Pero de ninguna manera significa que debe recorrerse cualquier camino para arribar a la victoria o que en el caso de no alcanzarla, lo realizado no sirve para nada y uno debe quedar sumido en una gran depresión por la derrota sufrida.
La educación está más allá de un triunfo, o muchos de ellos, o de una derrota, o muchas de ellas. Esta educación se refiere a la capacidad del hombre de darlo todo de sí sin pedir nada a cambio. Es la entrega total a una causa, como consecuencia de un compromiso adquirido previamente, esa causa es “El Grupo”. Este compromiso es absolutamente moral y tiene como tal muchísima más fuerza que el más severo de los contratos firmados.
Han ido variando sus reglas, sus técnicas y métodos de entrenamiento. Los propios jugadores han decidido reclamar más exigencias en las prácticas para luego poder disfrutar más aún en los partidos.
Pero el espíritu y tradiciones del juego están allí para seguir rigiendo la vida de este juego.
El rugby tiene enormes reservas y, al menos hasta el momento, viene ganando la batalla implícita que existe por tratar de mantener su espíritu tradicional por encima de mezquinos intereses materialistas.
La razón por la que el rugby se mantiene en pie ante el avance del materialismo está en la correcta enseñanza que se hizo de este juego desde hace muchísimos años y que lo convirtieron en una verdadera Escuela de Vida.
Por suerte y alegría de todos los que tenemos el privilegio de pertenecer a la familia del Rugby, el chico que se inicia en nuestro juego es enseñado, junto a pasar la pelota, correr con ella y tacklear, a que el juego del rugby es un complemento de nuestras vidas que busca hacer hombres mejores. Y para estos se enseña a soportar los golpes del juego sin protestar. A dar todo de sí por " El grupo", a defender a su compañero ante la presión de la oposición y a que jugamos gracias al adversario por lo que debemos estarle agradecidos por la oportunidad que nos brinda.
Toda la dureza y tensión de las grandes batallas de rugby se ven luego continuadas en la amable reunión de los dos equipos luego del partido en el "Tercer Tiempo", donde alrededor de una comida sencilla los jugadores se conocen más entre sí y establecen lazos de amistad que en no pocos casos, se vuelven imperecederos.
Esta es una de las características principales de nuestro juego y quien no practique la idea de que el rugby consta de "tres" tiempos no ha entendido este gran juego en toda su dimensión.
Las características propias del juego en sí hacen del rugby un juego ideal para mejorar al hombre como tal. En él se da una mezcla perfecta de fuerza, habilidad, coraje, inteligencia, capacidad individual y sentido de equipo. Todo se conjuga para dar lugar al juego más formidable de todos.
Pero todo esto adquiere su máxima expresión sólo si se lo lleva a la práctica por amor al juego sin pedir a cambio otra cosa que no sea el placer de entrar a una cancha de rugby.
Así es el Rugby. Así debemos mantenerlo para bien de los que nos siguen y no debemos engañarnos: Querer ganar es sano siempre y cuando se usen los caminos correctos para lograrlo. Querer mejorar la técnica del juego es sano dado que esto lo hace más divertido para el que lo juega. Querer mejorar el nivel de un club, de una Unión o de un jugador es sano pues enseña a luchar organizadamente para lograrlo.
El juego en nuestro club tiene un futuro brillante. Si bien es mucho lo que nos falta en los aspectos organizativos, administrativos y de infraestructura, se tiene lo mejor y que es una base muy sólida para su correcto desarrollo: hay historia.
Aun así es necesario fortalecer ese principio que permite que el rugby siga siendo un juego de grupo y no un lugar donde se busca protagonismo.
Estamos aprendiendo que el rugby se juega dentro y fuera de la cancha. Es en este segundo lugar donde tenemos la obligación de crecer, no para nosotros sino para las generaciones venideras.
Todos los que tenemos el orgullo de pertenecer al rugby debemos tomar el firme compromiso de seguir manteniendo para nuestros hijos esta Escuela de Vida, que construyeron nuestros mayores.
Es por ello que siempre invitamos a sumarse a este deporte porque no sólo lo practicamos dentro de la cancha sino preparando un tercer tiempo, acompañando a nuestros hijos y a los amigos de nuestros hijos a un partido, atendiendo a nuestros ocasionales rivales como verdaderos amigos, u homenajeando al referee que nos permite divertirnos con el juego.
Jorge Collado
volver arriba»»
PAPÁ, TENELO EN CUENTA
- No insistas en ser mi entrenador, porque yo ya tengo uno. No te olvides que todavía no he terminado de formar mi personalidad.
- Me gusta que vengas a presenciar las prácticas, pero si lo hacés muy seguido podés provocar desconfianza en mi.
- Tus consejos son siempre buenos, pero a veces se refieren a tu niñez, no me abrumes demasiado, los buenos ejemplos se observan y lo hago permanentemente.
- Nunca seas juez en los partidos donde yo juegue, creo que es mejor que seas un observador silencioso y no menosprecies a mis adversarios.
- No discutas mis tackles y pases, no te enojes con los profesores si no se lleva a cabo el encuentro y tampoco lo hagas si me ponen de suplente.
- No me lleves a partidos que yo no quiera jugar, tratá de consultarme cuando haya algún viaje.
- Cuando convierto un try, me gusta que me feliciten, pero no me agradan los padres que son muy fanfarrones y bochincheros.
- No te preocupes por el valor o el tamaño de los premios, la alegría de competir, participar de partidos y a veces ganar, nada tiene que ver con copas y medallas.
- No me obligues a intensificar cada vez más mis entrenamientos, no es necesario que siempre sea el mejor.
- Te pido que intervengas cuando me veas muy descontrolado y pueda agredir a personas del entorno.
- El deporte que vos experimentaste en tu niñez, no tiene que ser necesariamente el que yo practique, por favor no me compares con tus hazañas, cada uno hace lo que realmente puede.
- Cuando actúes como miembro directivo, no intercedas nunca en favor mío, y si yo cambiase de deporte, no dejes de cumplir el compromiso asumido con tus pares.
- No te olvides que estoy creciendo, me gustan los mimos, pero si exagerás en ese sentido, me voy a volver consentido y caprichoso.
- Yo sé que tanto vos como yo valoramos el más grande trofeo que nos puede dar el rugby: la amistad.
- Cuando yo sea también papá y vos abuelo, recordame estos puntos, la memoria a veces falla.
volver arriba»» |